domingo, 22 de diciembre de 2013



Día Cero.



Día en que soy una mujer felizmente casada, día que soy madre de 2 preciosos bebés, pero también es el día en que muerdo el polvo y me doy cuenta que los años y 30 kilos de más han hecho de mi una sombría silueta.


Mi pecho baraja mis sentimientos mientras poco a poco se nubla mi mente y me alejo de mi verdadero yo.

Al verme al espejo no encuentro mi luz, tan solo veo una figura que no reconozco, que me niego a aceptar.

Mi obsesión es ya más grande que mi dolor y aunque los esfuerzos han sido muchos, los kilos lo son aún más.

No se que hacer, que pensar, que sentir y en mi desacierto me pregunto donde esta esa hada madrina con su varita mágica que me transformaría nuevamente en una princesa.

Esta era yo hace unos segundos.

Ahora me levanto del suelo, limpio mis rodillas enlodadas, seco mis lagrimas y dejo atrás la ilusa idea de no ser capaz.

En esto momento miro adelante y admiro el largo camino por venir, me enorgullece pues será testigo de mi fortaleza.

Este día decido ser fuerza, ser coraje y espero algún día ser la inspiración de muchos días como este.


Día cero, tu seras el día que me recuerde lo malo que dejo atrás y a donde no pienso regresar.




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